
En paralelo, la tecnología se va sofisticando. La imprenta fue en su época una tecnología fantástica, pero entre los siglos XIX y XX se empezó a obtener resultados en un nuevo invento que revolucionaría la comunicación: la radio. Esto cambió todos los paradigmas de la prensa y los medios de comunicación. No era necesario ir hacia el quiosco más cercano a por la prensa escrita, sino que desde casa con nuestro sintonizador, se podía recibir los titulares más sonados del día y al instante. La velocidad de transmisión de noticias era inmediata y notoriamente extensa.
Más tarde, surgió la televisión (esa parte de la historia es más reciente) y, finalmente, internet. La inmediatez y la pluralidad de opiniones y de fuentes de información, que podemos verlo en nuestro día a día, es impresionante. Tanto es así, que el uso de las audiovisuales y de internet es vital para concebir la educación del siglo XXI. Cada cual puede producir el contenido que desee y siempre existirá un público que lo demande, debido a la globalización y a la multiculturalidad en el mundo.
Al pasar la primera década del siglo XXI, la televisión empezó a perder poderes de influencia en la sociedad. Los ciudadanos querían ser informados de forma menos sesgada, de contenido más personalizado y más rápidamente. Redes sociales como Menéame o Twitter monopolizan la atención y se hacen con las exclusivas periodísticas. Se empieza a dejar de encender la televisión para entretener para usar YouTube. Y así, surgiendo redes sociales para prácticamente cualquier interés.
En los últimos meses, han aparecido bastantes dificultades para los creadores de contenido de YouTube y los algoritmos de promoción de la plataforma restringe el contenido que visualizan los usuarios. Por ello, los consumidores de contenido online buscan siempre formas más alternativas de cultura; y si los medios que ofrecen vídeo y audio no son independientes a las grandes plataformas, los usuarios se reinventan.
Llega el auge del sistema Podcast, basado en la estructura de los programas de radio. De esta forma, la libertad está a la orden del día para subir contenido de cualquier índole. Desde programas totalmente focalizados y particularizados a temas muy generales hablando sobre ciencia, arte, música, literatura, cine, educación, etc.
Por tanto, el sistema Podcast es un formato que la sociedad a día de hoy debe tener en cuenta.
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