lunes, 14 de enero de 2019

Mafalda y educación

Los recortes en educación, la falta de preocupación por parte de los docentes, el desinterés generado en el alumnado, estudiar repitiendo y no aprendiendo, el adoctrinamiento en las aulas… Todo esto ocurre en las escuelas actualmente y Quino hace una crítica a la educación tratando de despertar a la sociedad con el fin de acabar con esta situación utilizando a Mafalda como una estudiante que representa al alumnado actual. 
¿Crees que representa de forma adecuada la situación actual de la educación?







Tras apreciar las diferentes situaciones que se muestran en las anteriores viñetas, ¿estás de acuerdo con Mafalda?

Cambia la sociedad. Cambia el profesorado.

La sociedad está sufriendo drásticos cambios en cuanto a migraciones, evolución tecnológica, etc. Esto aumenta la diversidad en las aulas y pone el foco de la educación, por tanto, en la atención de dicha diversidad.

Las políticas europeas se plantean actualmente este cambio de paradigma enfocándose en las necesidades que requiere la educación en cuanto al profesorado. Una de ellas es el desarrollo de procesos de selección y contratación más eficaces. Además, se requiere una mejora en los sistemas de formación del profesorado. Esto es, optimizando la formación inicial, las prácticas formativas, mejorando la guía del tutor y la formación continua durante todo el proceso.

Otra de las necesidades de las que la comunidad europea es consciente es del fortalecimiento de la profesión y ofrecer una garantía de calidad de los formadores y capacitadores de docentes. Esto podría ayudar a otra de las necesidades, que es la mejora del liderazgo escolar.

Este proyecto europeo plantea defender la necesidad de perfeccionar las competencias docentes y la promoción de los valores y actitudes profesionales. Por tanto, a lo largo de este proyecto, se han identificado cuatro valores fundamentales, en los que se vincula a la enseñanza y el aprendizaje, básicos para que la adquisición de competencias básicas para trabajar una educación inclusiva competente.

Estos rasgos que se plantean llevar a cabo son las siguientes:

 - Respetar la diversidad del alumnado: la diversidad del alumnado se considera un recurso y añade un valor educativo.

 - La urgencia de favorecer a todo el alumnado.

 - Trabajar en equipo es fundamental. El enfoque de los docentes no puede cambiar sin la colaboración y el trabajo de todo el equipo.

 - El desarrollo profesional, además del personal, permanente. Los docentes deben asumir dicha responsabilidad. La de ir cambiando permanentemente, así como la enseñanza es un proceso de aprendizaje.

viernes, 11 de enero de 2019

Cambios en los escenarios sociales de la educación

 La manera en la que cambia el mundo se acentúa. Ante estos nuevos escenarios, la educación no puede estancarse en el pasado. Debe adaptarse a los nuevos escenarios sociales. Entre ellos, se encuentra el efecto que producen la transformación tecnológica y la globalización. Son tremendas modificaciones en los patrones de producción empresarial y en la estructura de trabajo.

Antiguamente, la organización del trabajo ha estado fundamentada en jerarquías piramidales. Actualmente, los productos demandados a las empresas son más específicos, lo que implica una diversificación y una organización basada en redes. Los poderes empresariales ya no son personales sino colectivos. Son producciones más pequeñas de productos enfocados para clientes más específicos. Las redes sociales y la colección de datos permite ofrecer al cliente lo que el cliente busca.

Este cambio ha producido unas importantes consecuencias. La desigualdad social ha aumentado significativamente. Las personas se centran, en ciudades grandes, en barrios con gente cada vez más homogénea. La distribución de la riqueza se polariza potencialmente, siendo más extrema y, en el peor de los casos, excluyendo a un sector global importante.


Las escuelas deben ser un espacio seguro en el que la diversidad brille y el respeto y la tolerancia hacia cualquier característica abran la mente de una futura sociedad. La educación es clave para salvaguardar la sociedad del futuro en un planeta que gira cada vez más rápido hacia el odio y el egoísmo.


jueves, 10 de enero de 2019

Lo difícil no es comer


Actualmente los adolescentes se enfrentan a serios problemas emocionales que no saben cómo afrontar, puesto que no se les ha dado ningún tipo de herramientas ni ayuda. En esta etapa de la vida, se plantean reflexiones sobre los propios sentimientos y en numerosas ocasiones estas no son compartidas, son reflexiones silenciosas que acaban provocando un problema en el adolescente debido a la falta de la capacidad de gestión. Por lo tanto, la gestión emocional es una asignatura necesaria en las aulas.  
La pérdida de autoestima es una de las consecuencias de este tipo de reflexiones. Esto puede llevar al adolescente a tener una distorsión de su autoconcepto, la imagen que uno tiene de sí mismo. Los pensamientos negativos tienen la cualidad de invisibilizar todo, consiguiendo que el adolescente se centre solo en los defectos y no le de valor al resto de cualidades. La atención se desvía automáticamente a aquello que consideramos malo. En estas situaciones, la vida se convierte en un peine con una púa rota, aunque el resto del peine pueda realizar su función, la de peinar, toda la atención se centra en la púa rota, mirándola ininterrumpidamente hasta que distorsionamos la realidad y le damos todo el protagonismo: el peine no sirve.



Finalmente, el peine es solo una púa rota, esos pensamientos negativos que se apoderan del adolescente que crean una distorsión de la realidad. 
La baja autoestima es muy común entre los adolescentes, sin embargo, no es tan visible ante el resto. En numerosas ocasiones, no tratar estas situaciones puede llevar a casos extremos como la aparición de trastornos alimentarios en los adolescentes. Detrás de cada uno de los TCA (Trastornos de la Conducta Alimentaria) se encuentra el verdadero problema. El problema no es el que el adolescente manifiesta, la comida, el problema es todo lo que le ha llevado hasta ese punto en su vida. La comida es solo la representación, un cumulo y estallido de emociones que piden ayuda. La comida sería esa púa que se lleva todo el protagonismo mientras que el resto del peine pasa desapercibido. Esa es la función de esta enfermedad, restar importancia a todo lo que va mas allá de la alimentación para que el adolescente no sufra con sus problemas personales. Sin embargo, no trata los problemas sino que los camufla con la aparición de síntomas que pueden llevar al adolescente a la muerte. 
Como podemos ver en la siguiente imagen, todos los pacientes con TCA pueden representar la enfermedad como un iceberg en el cual se oculta lo que realmente atormenta y se muestra a los demás los llamados síntomas alimentarios. 


El sufrimiento, la baja autoestima, la desesperación, la obsesión, el control, la exigencia, la búsqueda de la perfección, la frustración, la propia incomprensión, el desconocimiento de uno mismo… todo ello queda por debajo, escondido hasta que estalla a la superficie con síntomas físicos o malas conductas con la comida que a veces no tienen porqué derivar en algo que se vea a simple vista. 
El gran error que comete la sociedad ante esta enfermedad, debido a la falta de información, es creer que el problema es la comida, que la solución está en el peso, en un simple número. Si no se pone solución a todo aquello que no se ve, si no se aprender a gestionar este tipo de emociones y sentimientos que han llevado a desarrollar el síntoma, éste volverá a surgir en cualquier otro momento. Por ello esta enfermedad es, en su origen, “invisible” para todo aquel que no se halle en la piel del que la sufre. 
Como anteriormente se ha mencionado, la sociedad no tiene constancia del grave problema que suponen estas enfermedades. El desconocimiento y la desinformación que tiene la sociedad frente a esta enfermedad es debido a la falta de educación, tal y como podemos apreciar en la siguiente imagen.

Aquí aparece lo que se enseña actualmente en las escuelas sobre los TCA, se demuestra la poca información que se transmite a cerca de este tipo de trastornos, creando unas ideas equivocadas en los adolescentes. La gran mayoría de los afectados por este trastorno no es consciente del problema que tiene y le resta importancia a aquello que le está ocurriendo. Si la sociedad está desinformada en este aspecto, la incomprensión es mayor y el miedo a pedir ayuda aumenta. 


Los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) son enfermedades con graves consecuencias para la salud física y psicológica de quienes los padecen y para sus familias. Sus diferentes patologías (Anorexia, Bulimia y Trastorno por Atracón) tienen en común la obsesión por el peso, la imagen y la dieta. Nuestro modelo de tratamiento interviene en todas aquellas áreas de la persona afectadas por la enfermedad, teniendo en cuenta los trastornos asociados, que a menudo conviven con los TCA dificultando su diagnóstico.

La Anorexia Nerviosa se caracteriza por una preocupación obsesiva sobre la alimentación, miedo extremo a ganar peso y exceso de control del mismo. Cursa con bajo peso y en mujeres provoca pérdida de la menstruación. En la mayoría de casos, estas personas sienten el deseo de seguir bajando peso aunque estén muy por debajo del considerado normal para su altura y talla.
Nos referimos a anorexia nerviosa restrictiva cuando la persona desarrolla estrategias conductuales dirigidas a restringir alimentos (generalmente acompañadas del abuso de actividad física), mientras que en la Anorexia Nerviosa purgativa la persona utiliza el vómito, laxantes o diuréticos para conseguir la reducción de peso.

La Bulimia Nerviosa se caracteriza por la presencia de atracones alimentarios. Se considera que un atracón es la ingesta de una gran cantidad de comida, en un periodo muy breve de tiempo, acompañada de una importante sensación de pérdida de control. Después de cada episodio de sobreingesta la persona se ve asaltada por un intenso sentimiento de culpa que, junto con el miedo a engordar, precipita maniobras compensatorias como el vómito (bulimia purgativa), la restricción alimentaria o el ejercicio compulsivo. Mediante estas conductas, se consigue mantener el peso, lo que dificulta su detección por parte de familia, profesores y profesionales de la salud.

El Trastorno por Atracón se caracteriza por la presencia del atracón como manifestación principal, pero a diferencia de la bulimia no hay conductas compensatorias. Se trata de personas con sobrepeso que han intentado múltiples dietas sin éxito, estando con frecuencia el uso de la comida vinculado a conflictos emocionales. Es fundamental diferenciar este trastorno de la obesidad o el sobrepeso, ya que su tratamiento deberá ser muy distinto. Es un trastorno que puede llegar a ser muy invalidante pudiendo requerir de un ingreso hospitalario para realizar una buena evaluación y controlar adecuadamente la conducta alimentaria.

Dentro de la patología alimentaria es muy habitual encontrarnos con situaciones de comorbilidad, es decir TCA asociados a otras patologías psiquiátricas tales como depresión, ansiedad, trastornos de personalidad o abuso de drogas. En población infantojuvenil destaca la cada vez mayor presencia de comorbilidad con trastornos de conducta y trastorno por déficit de atención (TDAH) así como una gran presencia de autolesiones. Los TCA suponen el porcentaje de mortalidad más alto en las enfermedades psiquiátricas. 
En el siguiente documental de TVE, “El peso de la vida”, podemos encontrar diferentes casos de TCA reales en España. 


Para finalizar, propongo reflexionar un poco sobre la falta de información en las escuelas, ¿qué actitud muestras frente a los Trastornos de la Conducta Alimentaria?, ¿podemos hacer algo para cambiar esta situación como docentes?. 

Para conocer más información, recomiendo el blog de ITA (Instituto de Trastornos Alimentarios)

miércoles, 9 de enero de 2019

Escuela de padres


Nos encontramos ante una sociedad que cambia rápidamente, esto ocasiona que muchas veces nos encontramos con padres y madres que no disponen de las herramientas para afrontar los nuevos retos ni se preparan para ello.

También cabe resaltar que no hay muchas actividades que permitan a los padres y madres compartir con otros sus experiencias, miedos, alegrías y dificultades de modo que al interaccionar con otros se favorezca y mejore las relaciones familiares.

Las escuelas de padres y madres nacen para solventar estas carencias e inquietudes. Pueden ser solicitadas por centros docentes, organismos tales como ayuntamientos y asociaciones que lo deseen y las propias familias.

En mi opinión, estas escuelas deben estar en los centros educativos desde que el alumnado ingresa en ello, es decir, desde la educación infantil. Y no solo estar formada por padres sin que también intervenga el profesorado para que sea más enriquecedor y nos muestre las reacciones de nuestros hijos desde otro punto de vista.

Por otra parte, para nosotros como docentes puede ser de mucha utilidad ya que los padres siempre estarán implicados en la educación de sus hijos y nos ayudará a conocerlos mejor.

Un ejemplo de estas escuelas es la ESCUELA UCA DE PADRES Y MADRES, que se desarrolla desde el Vicerrectorado de Responsabilidad Social, Extensión Cultural y Servicios de la Universidad de Cádiz,

Esta Escuela, diseñada y programada por el Área de Apoyo a la Familia de la Unidad de Acción Social y Solidaria de la UCA, pretende: “Desarrollar acciones que respondan a las expectativas y necesidades de los padres y madres de la Comunidad Universitaria UCA en general y de los trabajadores y trabajadoras de la Universidad de Cádiz en particular.”