Las políticas europeas se plantean actualmente este cambio de paradigma enfocándose en las necesidades que requiere la educación en cuanto al profesorado. Una de ellas es el desarrollo de procesos de selección y contratación más eficaces. Además, se requiere una mejora en los sistemas de formación del profesorado. Esto es, optimizando la formación inicial, las prácticas formativas, mejorando la guía del tutor y la formación continua durante todo el proceso.
Otra de las necesidades de las que la comunidad europea es consciente es del fortalecimiento de la profesión y ofrecer una garantía de calidad de los formadores y capacitadores de docentes. Esto podría ayudar a otra de las necesidades, que es la mejora del liderazgo escolar.
Este proyecto europeo plantea defender la necesidad de perfeccionar las competencias docentes y la promoción de los valores y actitudes profesionales. Por tanto, a lo largo de este proyecto, se han identificado cuatro valores fundamentales, en los que se vincula a la enseñanza y el aprendizaje, básicos para que la adquisición de competencias básicas para trabajar una educación inclusiva competente.
Estos rasgos que se plantean llevar a cabo son las siguientes:

- Respetar la diversidad del alumnado: la diversidad del alumnado se considera un recurso y añade un valor educativo.
- La urgencia de favorecer a todo el alumnado.
- Trabajar en equipo es fundamental. El enfoque de los docentes no puede cambiar sin la colaboración y el trabajo de todo el equipo.
- El desarrollo profesional, además del personal, permanente. Los docentes deben asumir dicha responsabilidad. La de ir cambiando permanentemente, así como la enseñanza es un proceso de aprendizaje.

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